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El aire de los 80 lo trae el sevillano Pedro de la Rosa. Hombres vestidos como las primeras tribus urbanas... |
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Los creadores emergentes ponen fin a la Pasarela Gaudí Diez firmas emergentes pusieron, el viernes 4, el punto y final a la semana de la moda de Barcelona. Desfilaron, una tras otra, un sinparar de nuevas ideas sobre moda. La imaginación vuela para crear nuevos aires y estilos totalmente diferentes. Eduard Ballester, para la firma EBP, introdujo la política en el mundo de la moda. En su colección Vota’m el hombre comienza a formar parte de la vorágine política. Chaquetas con cuatro mangas, hombros que se desmontan a través de una hilera de botones, cinturillas cruzadas en los pantalones y mangas kilométricas son algunas de las características de la colección. Prendas con estampados en rayas, cuadros, mosaicos, el estampado funky pop y fantasía y en materiales cómodos como la lana, el algodón y la pana. Los lisos los ha empleado Mamen Caparrós en sus creaciones. Negros, grises y algún crudo para representar la armonía del ballet. Busca una silueta que comporta rigidez y se sirve del algodón, la pana y las sargas, que aportan calidez, y de tejidos fríos como la seda y la lana. Para Hignio Mateu ha sido imprescindible el color chocolate. Sus prendas para vestir a la mujer son extremadamente femeninas y estudiadas. Combina tejidos, lanas gruesas, paños multicolor, teñidos de turquesa, verde oliva, marrones y sobretodo chocolate. El aire de los 80 lo trae el sevillano Pedro de la Rosa. Hombres vestidos como las primeras tribus urbanas. Colores chillones, rallas y diseños algo más que escandalosos. De la Rosa ha trabajado el algodón, la loneta y el tejido satén. En una línea, también, chillona podemos colocar los trajes de Luxior para hombre. La colección Electric Winter, creada por Víctor y Antoine, presenta un hombre fresco, espontáneo, moderno, viajero y cosmopolita. Según definen ellos, un antihéroe independiente vestido con colores que se ven a leguas y formas casi imposibles. La colección más sexy y pícara es la de Kathe Jacob, se llama Pirata y es la segunda de su currículum. Ha creado trajes de noche para las mujeres en tejidos sedosos malvas y rosados. Para las prendas de abrigo usa la lana virgen en marrones y verdes. Los abalorios étnicos y las plumas ponen el punto exótico y colorista de la colección. También son sexys las prendas que presenta Guillermo Llobet. El diseñador madrileño ha puesto énfasis en el negro y en los volúmenes y las caídas que dibujan el cuerpo de la mujer. Contrariamente a la feminidad de Llobet y Jacob encontramos el interés de Oscar León por aportar masculinidad a los diseños de mujer. Según él la mujer necesita conocer el armario masculino. Juega con el blanco, el negro y el rojo. Gori de Palma crea con la misma inspiración para el hombre y para la mujer. Su colección I love Las Vegas bebe directamente de los uniformes del personal de los casinos, de sus mejores clientes, de los teddy boys, de los rockabillyes, etc. Un estilo macarra y elegante concretado en americanas con logotipos de los casinos y de los puticlubs, pitillos de tiro largo y camisas, cazadoras tejanas muy western... todo muy entallado. Entalladas son las prendas que Anjara crea para la mujer. Juega con influencias que van des de el Pop-Art a las superheroínas de los cómics de los ’70. Trabaja con la micro pana, la lana y el cuero en colores negro, gris, verde oliva, verde oscuro, marrón chocolate y granate. Además, toman importancia las figuras geométricas triangulares.
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